
La forma más fiable de saber si tu empresa está protegida
El hacking ético consiste en atacar los sistemas de una empresa, con su autorización previa, para descubrir sus vulnerabilidades y corregirlas antes de que las aproveche un ciberdelincuente. Muchas pymes confían en que su antivirus o su firewall bastan para estar protegidas. Sin embargo, según INCIBE, las pequeñas y medianas empresas siguen siendo uno de los principales objetivos de los atacantes, precisamente porque suelen tener menos medidas de control. Por ejemplo, una contraseña débil, un servidor sin actualizar o una web mal configurada bastan para abrir la puerta a un ransomware o a una filtración de datos de clientes.
Según lo que necesites comprobar, conviene un tipo de prueba u otro. El análisis de vulnerabilidades revisa de forma periódica equipos, servidores y red para localizar fallos conocidos. El pentesting va un paso más allá: intenta aprovechar esos fallos para comprobar hasta dónde llegaría un atacante. El pentest web se centra en tu web, tienda online o aplicación, y el Red Team pone a prueba a toda la empresa, incluidas las personas y los procesos.
Además, la ISO 27001, el Esquema Nacional de Seguridad o la directiva NIS2 piden gestionar las vulnerabilidades técnicas y comprobar que las medidas de seguridad funcionan. Por tanto, una prueba de hacking ético documentada es una de las formas más claras de demostrarlo ante un auditor o ante un cliente que te pide garantías. El hacking ético forma parte de nuestros servicios de ciberseguridad para empresas. ¿No sabes qué prueba necesita tu empresa? En ese caso, el diagnóstico gratuito de Apen es el primer paso. Llámanos al 938 606 220 o rellena el formulario de contacto.






