
Por qué la gestión de identidades es una prioridad
El informe de Verizon sobre brechas de datos, publicado en abril de 2025, analizó más de 12.000 brechas confirmadas. Según sus datos, el abuso de credenciales fue la vía de entrada en el 22 % de los casos, y la participación de terceros en las brechas se duplicó hasta el 30 %.
Detrás de esas cifras suele haber problemas de orden más que de tecnología: una cuenta de un antiguo empleado que sigue activa, un proveedor que conserva su acceso años después o un usuario con permisos de administrador que nunca los necesitó. Cada una de ellas es una puerta abierta que nadie vigila. Además, cuando no hay un responsable claro, cada departamento da accesos por su cuenta y nadie tiene una visión completa.
La normativa también lo pide. El artículo 21.2.i de la Directiva NIS2 incluye las políticas de control de acceso entre las medidas obligatorias, y el Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2690 exige revisar los derechos de acceso a intervalos planificados y retirarlos cuando alguien deja la empresa o cambia de puesto. Si estás obligado por la normativa NIS2, necesitarás demostrarlo. En el ENS, el control de acceso también forma parte de las medidas del marco operacional.
Por último, una buena gestión de las identidades es el primer paso hacia un modelo de confianza cero, en el que cada acceso se verifica según quién es el usuario y qué necesita. Sin saber quién tiene acceso a qué, ninguna otra medida de seguridad funciona del todo. Y cuando llega un incidente, poder cerrar todos los accesos de una cuenta en un solo paso marca la diferencia. Llámanos al 938 606 220 o pide tu diagnóstico gratuito.






