
Por qué el modelo Zero Trust protege mejor a una pyme
El término lo acuñó John Kindervag, analista de Forrester, en 2010. En agosto de 2020, el NIST de Estados Unidos lo convirtió en una referencia técnica con la publicación SP 800-207. Su idea central es que la protección se centra en cada recurso y no en el perímetro de la red.
El modelo tradicional funcionaba como un castillo con foso: quien cruzaba el muro tenía vía libre. Hoy eso ya no sirve, porque tu equipo trabaja desde casa, tus datos están en la nube y tus proveedores se conectan en remoto. Además, basta una sola contraseña robada para que un atacante se mueva por dentro durante semanas sin que nadie lo note. En el modelo de confianza cero, en cambio, cada paso que intenta dar dentro de tu red le pide una nueva verificación.
Un buen punto de partida es la autenticación multifactor, porque frena la mayoría de accesos con credenciales robadas. A partir de ahí, el Modelo de Madurez de Confianza Cero de la CISA, cuya versión 2.0 se publicó en abril de 2023, organiza el trabajo en cinco pilares: identidad, dispositivos, red, aplicaciones y datos.
Ese modelo plantea cuatro niveles de madurez: tradicional, inicial, avanzado y óptimo. Una pyme no necesita llegar al último para protegerse bien. Lo importante es saber en qué nivel está cada pilar y avanzar donde más riesgo hay. Además, muchas de estas medidas coinciden con lo que piden la NIS2 o el ENS, así que el esfuerzo sirve para varias cosas a la vez. Llámanos al 938 606 220 o pide tu diagnóstico gratuito.






