
Por qué un EDR protege mejor que un antivirus tradicional
Un antivirus tradicional compara cada archivo con una lista de amenazas conocidas. Sin embargo, muchos ataques actuales no usan archivos maliciosos: aprovechan herramientas legítimas del propio Windows, contraseñas robadas o programas desconocidos hasta ese día. En cambio, un EDR analiza el comportamiento. Por ejemplo, si un programa empieza a cifrar cientos de archivos por minuto, el EDR lo reconoce como un posible ransomware y lo detiene, aunque no figure en ninguna lista.
Además, el EDR no solo bloquea: registra todo lo que ocurre en el equipo, lo que permite saber por dónde entró el ataque y qué hizo. Las técnicas que detecta están catalogadas en MITRE ATT&CK, la base de conocimiento internacional sobre cómo actúan los atacantes. En Apen trabajamos con la tecnología EPDR de WatchGuard, que combina el antivirus avanzado con la detección y respuesta del EDR, como parte de nuestra seguridad endpoint.
Asimismo, la directiva NIS2 y el Esquema Nacional de Seguridad piden a las organizaciones capacidad para detectar y gestionar incidentes, no solo para prevenirlos. Por tanto, un EDR gestionado es una de las formas más directas de cumplir ese requisito en los equipos de trabajo. ¿Quieres saber si tus equipos están bien protegidos? Empieza por el diagnóstico gratuito de Apen. Llámanos al 938 606 220 o rellena el formulario de contacto.






