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Qué es un pentest y en qué se diferencia de un análisis de vulnerabilidades

Qué es un pentest: portátil con iconos de ciberseguridad durante una prueba de seguridad informática

Un pentest, o prueba de penetración, es una simulación de ataque autorizada contra los sistemas de una empresa para comprobar si un ciberdelincuente podría entrar y qué daño real causaría. De este modo, los fallos se corrigen antes de que alguien los aproveche. Pero, ¿en qué se diferencia de un análisis de vulnerabilidades y cuál necesita tu empresa?

En definitiva, no se trata solo de buscar errores. El pentest demuestra con hechos qué pasaría si alguien atacara tu empresa y, por tanto, qué riesgos son realmente urgentes.

¿Cómo funciona un pentest?

En un pentest, un especialista actúa como lo haría un atacante: busca fallos de seguridad y, sobre todo, intenta aprovecharlos para ver hasta dónde podría llegar. Por ejemplo, comprueba si podría acceder a los datos de clientes, bloquear los sistemas o moverse por toda la red.

Un pentest se desarrolla en cuatro fases:

  1. Autorización y definición del alcance: qué sistemas se revisan, en qué fechas y con qué límites.
  2. Búsqueda de fallos de seguridad en los sistemas acordados.
  3. Intento controlado de aprovechar esos fallos para medir su impacto real.
  4. Informe con los riesgos ordenados por prioridad y las medidas para corregirlos.

De este modo, la simulación de ataque se realiza de forma controlada y sin poner en riesgo la actividad diaria de la empresa.

¿Qué es un análisis de vulnerabilidades?

Un análisis de vulnerabilidades es una revisión de los equipos, servidores, red y web de una empresa para localizar fallos de seguridad conocidos. Por ejemplo, programas sin actualizar, contraseñas débiles, puertos abiertos o configuraciones inseguras.

Su principal ventaja es la amplitud: revisa muchos sistemas en poco tiempo y ordena los fallos según su nivel de riesgo. Asimismo, al ser una prueba poco intrusiva, puede repetirse de forma periódica y funciona como una revisión de mantenimiento de la seguridad de la empresa.

¿Qué diferencia hay entre un pentest y un análisis de vulnerabilidades?

La diferencia principal está en el objetivo. El análisis de vulnerabilidades detecta los fallos de seguridad, mientras que el pentest intenta aprovecharlos para comprobar qué daño real podrían causar. Dicho de otro modo, el primero responde a la pregunta «¿qué fallos tengo?» y el segundo, a «¿qué pasaría si alguien los aprovechara?».

Además, cambian el enfoque y la frecuencia. El análisis de vulnerabilidades es amplio y se repite a lo largo del año. En cambio, el pentest es más profundo, se centra en los sistemas acordados y suele hacerse una vez al año o tras cambios importantes, como una web nueva o una migración de servidores.

¿Cuál necesita tu empresa?

La respuesta depende del punto de partida. Si tu empresa nunca ha revisado su seguridad o no tiene claro qué equipos están sin actualizar, lo más recomendable es empezar por un análisis de vulnerabilidades. Así obtienes una primera foto de los riesgos y puedes corregir los más urgentes.

Por otro lado, el pentest es más adecuado si ya tienes medidas de seguridad implantadas y quieres comprobar que funcionan. También lo es si un cliente o un auditor te pide demostrar que tu seguridad funciona. Por ejemplo, la ISO/IEC 27001:2022 incluye un control específico de gestión de vulnerabilidades técnicas (control 8.8), y la directiva NIS2 (UE 2022/2555) exige en su artículo 21 gestionar las vulnerabilidades y evaluar la eficacia de las medidas de seguridad.

En cualquier caso, los dos servicios no compiten entre sí, sino que se complementan: el análisis mantiene controlados los fallos durante el año y el pentest comprueba periódicamente que las defensas funcionan de verdad.

¿Cómo puede ayudarte Apen a proteger tu empresa?

En Apen acompañamos a las empresas desde el primer diagnóstico hasta la corrección de los fallos detectados. Por eso, antes de recomendar un pentest o un análisis de vulnerabilidades, estudiamos la situación de cada empresa para proponer la prueba que realmente necesita. Asimismo, con más de 35 años de experiencia acompañando a pymes, te explicamos los resultados en un lenguaje claro y te ayudamos a aplicar las mejoras.

Si quieres saber qué prueba necesita tu empresa, llámanos al 938 606 220 o consulta nuestros servicios de ciberseguridad.

Preguntas frecuentes

¿Es legal hacer un pentest?

Sí, siempre que exista una autorización por escrito de la empresa. En ella se fijan los sistemas que se revisan, las fechas y los límites de la prueba, y toda la información obtenida se trata de forma confidencial.

¿Cuánto cuesta un pentest?

El coste depende del número de sistemas, del tipo de prueba y de su alcance. En Apen realizamos un diagnóstico previo sin compromiso para ofrecer un presupuesto ajustado a cada empresa.

¿Un pentest puede afectar al funcionamiento de la empresa?

Las pruebas se planifican para reducir al mínimo el impacto. Por ello, se acuerdan horarios y límites, y se evita cualquier acción que pueda interrumpir servicios críticos.

¿Cada cuánto conviene hacer un pentest?

Como referencia, una vez al año y siempre tras cambios importantes en los sistemas, como un cambio de servidores, una web nueva o una migración a la nube.

¿Un análisis de vulnerabilidades sustituye a un pentest?

No. El análisis de vulnerabilidades detecta los fallos, pero no comprueba si se pueden aprovechar. Por eso, lo ideal es combinar ambos: el análisis de forma periódica y el pentest cada cierto tiempo.

24/09/2026